viajando en el tiempo con voyaca

Voyaca se crea en 2013 por Faber Lorenzo y Luz Nelly, una pareja llena de sueños que visualizaron la oportunidad de vivir Boyacá en un solo lugar. Con 500.000 pesos colombianos lograron construir el capital inicial de la empresa y así construir las tres primeras habitaciones, las cuales estaban bajo el contexto de desconexión y tecnología cero (no agua caliente, no televisión, no internet).

El comienzo después del final

Faber sierra crea una empresa de cerámica como proyecto de grado universitario, barro y color, una empresa de suvenires colombianos en cerámica con operación en las principales ciudades del país. Esta compañía fue una de las muchas empresas afectadas por los tratados de libre comercio que se estaban gestionando en la economía colombiana, con lo cual Faber Sierra junto a su esposa toman la decisión de cerrar Barro y color y buscar otras oportunidades de negocio.

Desconexión y tecnología cero

En 2013 llega Ecopetrol a la zona del alto Ricaurte (Villa de Leyva, Sachica, Sutamarchan) y con esto la alta demanda de hospedajes para los ejecutivos y trabajadores, de aquí nace la idea de incursionar en la hostelería. Dado la falta de recursos económicos Voyaca empieza en un terreno heredado, con 500.000 pesos de capital inicial y planos de papel y lápiz, que se convirtieron en tres habitaciones, las cuales carecían de servicios como televisión, internet, agua caliente y no necesariamente por ser la propuesta del hotel si no por falta de recursos.

Para 2019 Voyaca cuenta con 15 habitaciones y después de pandemia 2022 con instalaciones y servicios como granja, recepción, taller de alfarería, parque infantil, restaurante y salón de eventos.

Hoy Voyaca recuerda la importancia de su historia y cultura boyacense, sus paredes de barro, arquitectura alfarera y el taller de alfarería aun conserva la esencia de Barro y color. Este acogedor y familiar hotel rodeado de verde en medio de un desierto boyacense ofrece alojamiento en sus 16 habitaciones, es padre de 22 mascotas, cuenta con restaurante, salón de eventos, parque infantil, taller de alfarería y zonas verdes.

Los propietarios han pretendido mantener el ambiente familiar que tanto caracteriza a los boyacenses, por lo cual Faber, Nelly, Juan y Maria (hijos) siempre se encuentran al servicio de sus huéspedes y mejora continua para así hacer crecer la familia Voyaca.